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México, una historia de amor sin altibajos: Hombres G
GUADALAJARA, Jal., 28 de junio de 2022.- Con una charla de una hora y media llena de risas, anécdotas y confesiones, el guionista Guillermo Arriaga tuvo un Encuentro con Guadalajara.
Como parte de las actividades de Guadalajara capital mundial del libro, el creador de las películas Amores Perros, 21 gramos y Babel estuvo presente en la Cámara de Comercio tapatía frente a empresarios, estudiantes y seguidores.
Ahí habló sobre su proceso creativo para hacer una de las películas más icónicas del cine mexicano, Amores Perros.
“La neta, la neta, yo estaba contando la historia de mi perro. Se llamaba Coffee, no era un rottweiler, era un perro Pomeranian, yo tenía ocho años y cuál, era un pinche perro de ojos cafés, pelo negro horrible. Los otros estaban güeros muy Brad Pitt. Nos dieron el perro feo. Una vez estaba viendo Disneylandia, comiéndome un Gerber de mango y estaba en short cuando tocaron a mi casa y me dijeron: ‘cabrón pelearon al perro de tal con un perro y dije que mate a los del Arriaga y tu perro lo mató’. Así empieza Amores Perros. Los vecinos dijeron este perro esta chingo para pelear y lo pusieron a pelear y eso es lo que quise contar, la historia de mi perro (suelta la carcajada)”.
Sin embargo, la trama completa se dio con otra situación que ocurrió cuando él iba de cacería, una de las actividades que más le apasionan al cineasta.
“Había manejado toda la noche en mi camioneta. Íbamos tres adultos, cuatro niños y un perro en la Huasteca Potosina. Entonces me dormí, primera vez en mi vida que no me pongo el cinturón de seguridad. Me dormí en el asiento trasero cuando nomás oí: ‘hoyo, hoyo, hoyo’. Nos fuimos a caer a un barranco”.
Narró que sufrió varias heridas muy severas a raíz de ese accidente porque su cara pegó con una piedra y su nariz se hundió, tuvo una hemorragia cerebral, pero nunca perdió el conocimiento.
Luego de una cirugía que duró varias horas, libró la muerte, pero eso le dejó secuelas.
“Cuando iba a la cocina decía: ‘voy o vengo’. Empecé a tener amnesia y me obsesioné con qué pasó antes del accidente, qué pasó durante el accidente y qué pasó después del accidente. Adivina cuál es la estructura de Amores Perros. Antes, durante y después del accidente. Incluso muchas de mis películas tienen accidentes de coche. A veces quiero escribir cosas que no tengan accidente de coche y ahí va Arriaga otra vez. Es lo que quise hacer con Amores Perros, contar la historia de mi accidente y contar la historia de mi perro”.
“Ah y un amigo dejó a su esposa por una chava así de 79 con la de 21 más o menos y dije: ¿qué pasaría si la chavita de repente se convierte en un monstruo, queda deforme en un accidente o pierde una pierna. Entonces dije: ¿cuánto será el amor de mi amigo por esa chava si ella perdiera la pierna?. Y luego había un tipo que se la pasaba rodeado de perros en al unidad Modelo que fue el que me inspiró para el Chino. Entonces lo que realmente estoy contado es la historia de mi colonia. La Unidad Modelo”, ahondó.
Reveló que una de sus grandes pasiones es escribir, algo que hace los 365 días del año porque es algo que quiere dejar en este planeta como recuerdo cuando él muera y es por ello que ahora tiene entre sus libros realizados, Un dulce olor a muerte, El Búfalo de la noche, Escuadrón Guillotina, Retorno 201, El Salvaje y su más reciente creación: Salvar el fuego.
“Es una adición escribir. Yo lo único que quiero es escribir. Cuando llegó del aeropuerto voy escribiendo en el taxi. Se los juro. Escribir sí pagas con tu salud. Cada uno de esos libros que escribí va parte de mi salud de por medio. Por eso es tan doloroso cuando te los critican. Yo puse mi vida en cada libro”.
Actualmente reveló que está en un proyecto. “Estoy produciendo la película de mis hijos. Vamos a filmar en octubre y eso me tiene muy contento la verdad. Se llama Cielo abierto que es la primera parte original de la trilogía que escribí de Amores Perros y 21 gramos”.